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Pataki de Yemaya y Olofin

sequía en áfrica

Cuentan este Pataki que Olofin no veía a sus súbditos rezarles ni implorarle en ningún tipo de ritual terrenal.

Al sentir ese olvido hacia el, para que todos miraran al cielo y se preguntaran que sucedía, decidió quitarles la lluvia.

El reino yoruba comenzó a faltar el agua, las plantas comenzaron a secarse, los alimentos comenzaron a escasear

Ante tal situación los Orisha que están bajo el cuidado de la tierra entendieron que debían de reunirse y entre ellos seleccionar uno que fuera a ver a Olofin y pedirle perdón, estuvieron bastante tiempo decidiendo hasta que Shango después de escuchar a todos propuso y decidieron todos que fuera Yemayá.

Yemayá con tal responsabilidad, asumió y comenzó a caminar al palacio de Olofin que esta en la cima de una montaña.

El camino no fue nada fácil para la Orisha Yemayá, era una senda que se hacia más difícil de subir por la cantidad de plantas secas, calor y polvo, subir para llegar le tomo varios días.

Al llegar a la cima de la montaña, camino hacia el palacio, antes debía de atravesar los jardines del mismo, exhausta y con una sed inmensa, vio un charco de agua, sentina tanta sed, que lo pensó, y dijo que mejor dirigirse a donde estaba el malhumorado Olofin, pero la sed no es algo que puedas controlar, cuanto estas en esa condición y decidió beber agua de ese charco sucio de agua.

Olofin que cada mañana, paseaba por su jardín con su resabio de pensar que los mortales no ya no lo querían, observo como alguien bebía agua sucia en sus jardines y se acerco a recriminarle, pero al ver que era Yemayá, sintió vergüenza por su crueldad de castigo.

Le pidió a Yemayá que se levantara y que perdonaba a los hombres, le prometió que les enviaría el agua poco a poco, para no causar daños.

De este Pataki queda la moraleja de darle agua a los santos cuando vienen.

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